Cannabis medicinal: la guía más completa

El cannabis medicinal se refiere al uso de la marihuana como alivio frente a diversas afecciones, aunque su uso como calmante del dolor es el más extendido y cada vez son más los estudios que sostienen que el consumo de marihuana medicinal puede ayudar a combatir los síntomas de determinadas afecciones.

Son muchas las personas que hoy en día se benefician de las aplicaciones del cannabis. El uso terapéutico o medicinal de la marihuana es una práctica de carácter milenario, conocida y aplicada desde la antigüedad. El cannabis medicinal tiene la capacidad de ayudar a las personas a paliar los síntomas de algunas enfermedades crónicas y los efectos secundarios de tratamientos agresivos.

La situación legal del cannabis medicinal ha progresado sustancialmente en los últimos años, obteniendo un merecido reconocimiento. Existen países como Canadá, Israel, Uruguay o EE.UU. (donde casi la mitad de los estados han legalizado el uso de la marihuana con fines terapéuticos) en los que sus pacientes tienen la libertad de aliviar las consecuencias de tratamientos agresivos y ciertas enfermedades graves gracias al cannabis.

A pesar de ello, cada país tiene su propia legislación al respecto y su aplicación médica depende de factores como pueden ser la opinión pública y la situación política, que redundan en un marco legal más o menos favorable a la marihuana medicinal. No obstante, la lista de países y estados que se han sumado ya a la regulación del cannabis con la aprobación de programas de marihuana terapéutica va aumentando.

A través de esta guía sobre el cannabis medicinal, se pretende difundir el valor de la marihuana medicinal atendiendo a su origen, los distintos productos que se comercializan hoy en día y las enfermedades que puede ayudar a aliviar. También se explicará qué son exactamente el THC y el CBD, ya que hay que tener en cuenta que ante las distintas variedades de marihuana terapéutica, el caso de cada paciente requerirá un efecto muy preciso y habrá que atender a los niveles presentes en cada variedad para lograr el efecto deseado.

Origen de la marihuana medicinal

A pesar de la imagen tan extendida del cannabis con un exclusivo uso recreacional, la marihuana con aplicaciones terapéuticas tuvo su primera aplicación práctica hace ya miles de años. Desde los primeros sanadores y chamanes de la antigüedad que mezclaron la planta en infusiones o tés, pasando por los musulmanes que lo usaban como sustitutivo del vino en la Edad Media, hasta los modernos procesos de legalización de su uso medicinal, la gran historia detrás del cannabis lo posiciona como una de las materias primas y recursos más preciados de nuestro planeta.

La humanidad tiene una relación de largo recorrido con la marihuana. Desde el principio ha estado presente en los boticarios de todo el mundo, una tendencia que comprobamos que sigue en alza. Seguidamente se presenta una breve historia del cannabis medicinal para entender mejor el nivel de su eficacia en tratamientos y terapias, ya que ha sido perfeccionado durante miles de años de sabiduría popular.

El cannabis en la Edad Antigua

En el mundo antiguo, el cáñamo era un cultivo muy extendido, valorado por sus semillas con alto contenido en proteínas y aceite, además de ser una valiosa materia prima en forma de fibra usada para tejer ropa y correas resistentes. El cáñamo es una variedad de la planta de cannabis, pero no tiene los mismos efectos psicotrópicos que la marihuana al poseer niveles mucho más bajos de THC y CBD, sus principales principios activos.

La propagación del cannabis medicinal empezó hace 3000 años en China, para luego viajar al Oeste hacia el subcontinente indio pasando por Oriente Medio, hasta llegar a África. En el año 2737 a.C., la antigua China del emperador Shen Neng fue una de las primeras civilizaciones importantes en el mundo antiguo en prescribir oficialmente té de marihuana para tratar varias enfermedades y dolencias, entre las que se incluían la gota, el reumatismo, la malaria e incluso la mala memoria. Además también tenía fines alimentarios y textiles, al ser una planta valorada por sus cualidades terapéuticas y por sus aplicaciones tecnológicas en la fabricación de tejidos.

En comparación con el mundo occidental e incluso otras partes de Asia como China y Japón, la India siempre se ha mantenido estrechamente vinculada al consumo de cannabis medicinal, incluso ha formado parte del ritual religioso y espiritual de su sociedad. En el período comprendido entre los años 2000 y 1400 a.C., el cannabis fue un ingrediente esencial de bebidas especiales que se utilizaban tanto en ceremonias religiosas como por razones médicas. Una de las más populares de estas bebidas es el bhang, una mezcla de pasta de cannabis (a base de brotes y hojas), leche, ghee y especias. Los antiguos escritores indios se refieren a bhang como uno de los «cinco reinos de las hierbas que nos liberan de la ansiedad«. Muy popular, se distinguía por hacer que aquel que lo tomase se volviera más feliz, templara los ánimos y despejara la mente.

La marihuana en la Edad Media

A lo largo de la Edad Media, el cannabis era una planta muy popular en el Medio Oriente. Debido a que el vino estaba prohibido en el Islam, muchos musulmanes empezaron a fumar y cultivar hachís, la palabra que en árabe significa marihuana. Como en los casos chino e hindú, el cannabis también se usaba en la medicina árabe tradicional.

Durante el primer milenio después de Cristo, en la Alta Edad Media europea, el cannabis no cumplía el rol religioso o espiritual que tenía en la India, no obstante sí estaba integrado en la medicina popular. El cannabis se usó para tratar tumores, tos e ictericia.

El cáñamo en la Edad Moderna

Con el descubrimiento de América, a finales del siglo XV, los españoles llevaron el cannabis a América del Sur, pero inicialmente solo en su variedad conocida como cáñamo, usado con propósitos textiles tales como confeccionar ropa, cestos y papel, además de aparejos y la jarcia y los correajes para la industria naviera.

Cannabis medicinal en la Edad Contemporánea

El uso del cáñamo estuvo muy orientado a fines prácticos y el cannabis no fue extendido en América como un tratamiento psicoactivo o medicinal hasta el año 1906, cuando fue instituida la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para prevenir otra crisis de adicción a los opiáceos como la heroína, el opio y la morfina, sustancias muy extendidas por aquel entonces y que no estaban debidamente reguladas. La FDA controló principalmente el opio y la morfina durante este tiempo, y no tanto la marihuana, pero su creación marcó un gran cambio en la política de drogas en Estados Unidos.

Esta flexibilidad de la ley respecto al uso del cannabis, permitió que muchos mexicanos introdujeran la “marihuana” (palabra que seguramente se originó en México) en los EE.UU. Su uso se popularizó de forma exponencial hasta que en abril de 2015 se alcanza el hito: 23 estados de los Estados Unidos legalizaron el cannabis medicinal, pero solo las personas que reunieran ciertos requisitos podían obtenerlo.

Este simple hecho, sin embargo, multiplicó la calidad de vida de los pacientes con enfermedades epilépticas o de los enfermos de cáncer, que consumen cannabis medicinal para aliviar los efectos secundarios de la quimioterapia o la radiación. Los pacientes que padecen SIDA, Parkinson o esclerosis múltiple también pueden beneficiarse del cannabis medicinal.

Productos de marihuana medicinal que se comercializan hoy en día

Los principios activos presentes en la marihuana, también conocidos como cannabinoides, el THC (Tetrahidrocannabinol) y el CBD (Cannabidiol), son unos componentes de alto valor farmacológico. Se pueden encontrar multitud de formas y variedades de las que hacer uso de la marihuana medicinal, puesto que el caso específico de cada paciente requiere un efecto muy concreto. Sin embargo, las personas que dan testimonio de sus experiencias con los distintos productos de cannabis medicinal ayudan a impulsar esta práctica y a derribar mitos.

A pesar de las trabas que históricamente ha tenido el uso del cannabis medicinal debido a su componente psicoactivo presente en el tetrahidrocannabinol o THC, su empleo para fines terapéuticos se está abriendo camino gracias a la investigación.

Un compuesto no psicoactivo y altamente terapéutico presente en el cannabis y conocido como cannabidiol o CBD ha provocado toda una revolución en la marihuana medicinal. Gracias a este hallazgo, la aceptación del cannabis está comenzando su remontada gracias a los avances en educación y a los testimonios de pacientes que comprueban que no solo sus síntomas se atenúan, sino que no tiene ningún efecto psicoactivo apreciable.

Los estudios han demostrado los beneficios del CBD en el tratamiento de varias dolencias, incluyendo epilepsia, cáncer, dolor crónico, artritis y trastornos de ansiedad, entre otros. El CBD presente en la planta se puede extraer y aplicar a una gran variedad de medicamentos, cada uno apropiado para diferentes necesidades y estilos de vida. En esta guía se menciona tan solo una muestra de ellos:

Aceite de cáñamo

La popularidad del aceite de cáñamo de alto contenido en CDB se ha disparado en los últimos años. El aceite de cáñamo es un óleo líquido ingerible hecho a través de la extracción de la nafta o del isopropilo que desprenden los cannabinoides como el CBD presente en la planta. Los aceites de CBD se pueden mezclar con otros alimentos, como por ejemplo batidos, infusiones o zumos para mejorar el gusto, o también se consumen por vía oral fácilmente en una cápsula de CBD.

Tintura de cannabis

Las tinturas son extracciones líquidas de cannabis de consumo oral. Empapadas en alcohol o glicerina vegetal, las tinturas de cannabis estaban entre las formas más primitivas del consumo de cannabis medicinal. Tienden a presentar una concentración menor de CBD que otros extractos de aceite, haciéndolos más apropiados para síntomas leves y alivio del estrés. Los pacientes que busquen remediar dolores severos y otras dolencias quizás estén interesados en alternativas más potentes.

Uso tópico de cannabinoides

Las cremas, lociones y bálsamos tópicos a base de cannabinoides se han ido popularizando progresivamente entre los pacientes que tratan determinados síntomas y dolores. Aplicados directamente sobre la piel, los usos tópicos del cannabis proporcionan un alivio localizado y con frecuencia contienen una gran variedad de compuestos terapéuticos, no solo CBD. Debido a que los bálsamos y las lociones tópicas no son psicoactivas, esta variedad se presenta como una gran opción para los pacientes que necesitan aplicársela en su puesto de trabajo o a lo largo del día.

Vaporizadores

Mediante el uso de un vaporizador, algunos usuarios prefieren paliar los síntomas o recuperar su apetito, sirviéndose para ello del aceite de cáñamo a base de CDB diseñado para ser inhalado. Los vaporizadores son una alternativa al hábito de fumar y, gracias a las propiedades del aceite de CBD, pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes. Estos aceites de CBD están diseñados para ser consumidos con su vaporizador. Existe una inmensa variedad de sabores de frutas, lo que permite customizar la experiencia a la vez que se cuida un poco más la salud.

Parches de cannabis medicinal

Quienes prefieran no inhalar el medicamento pueden optar por unos parches que, aplicados en la superficie de la piel, permiten al CBD actuar de igual manera sobre los síntomas de determinadas dolencias, enfermedades y dolencias. Si se han explorado múltiples opciones y ninguna genera el convencimiento pleno, quizás esta podría ser la solución.

Enfermedades que puede aliviar

Hoy en día son cada vez más numerosas las investigaciones científicas que indican que el cannabis puede paliar varias enfermedades y cómo estas personas que hacen uso terapéutico de la marihuana encuentran alivio en sus diversas aplicaciones. La interacción natural de la marihuana medicinal con el organismo logra, en un gran número de casos, complementar e incluso llegar a sustituir a los medicamentos tradicionales que pueden resultar más agresivos para los pacientes, logrando así mejorar su calidad de vida sustancialmente.

Para ser conscientes de la dimensión de sus beneficios, a continuación enumeramos solo algunos ejemplos de enfermedades y dolencias cuyos síntomas se ven atenuados por el consumo de cannabis medicinal.

Puede ayudar a revertir los efectos cancerígenos del tabaco y mejorar la salud pulmonar

Según un estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association en enero de 2012, la marihuana no perjudica la función pulmonar e incluso puede ayudar a recuperar su capacidad pulmonar perdida. En su búsqueda de factores de riesgo de enfermedad cardíaca, los investigadores probaron la función pulmonar de 5115 adultos jóvenes durante un tiempo determinado. Los fumadores de tabaco perdieron capacidad pulmonar con el tiempo, pero los usuarios del cannabis terapéutico realmente mostraron un aumento en su capacidad pulmonar.

Puede ayudar a controlar las crisis epilépticas

El consumo de marihuana puede prevenir la reincidencia de las crisis epilépticas. El extracto de marihuana y marihuana sintética han sido probados con éxito en el laboratorio. Los fármacos libraron a las ratas de las convulsiones durante unas 10 horas. Los cannabinoides, ingredientes activos de la marihuana como el tetrahidrocannabinol (también conocido como THC), controlan las convulsiones mediante la unión a las células cerebrales responsables de controlar la excitabilidad y regular la relajación. Los hallazgos fueron publicados en el Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics.

La marihuana terapéutica puede impedir que un cáncer se extienda

El CBD o cannabidiol, uno de los principios activos del cannabis medicinal, puede ayudar a prevenir la propagación del cáncer, según informaron investigadores del California Pacific Medical Center en San Francisco en 2007. El cannabidiol puede retrasar la metástasis del cáncer desactivando un gen llamado Id-1. El estudio, publicado en la revista Molecular Cancer Therapeutics, reveló que las células cancerosas hacen más réplicas de este gen que las células no afectadas y este gen ayuda a estas mismas a propagarse a través del cuerpo. Los investigadores estudiaron células del cáncer de mama en el laboratorio que tenían altos niveles de expresión de Id-1 y las trataron con cannabidiol. Después del tratamiento, las células habían disminuido la expresión de Id-1 y se expandían con menor agresividad.

Puede paliar el dolor de la esclerosis múltiple

La marihuana puede aliviar los dolorosos síntomas de la esclerosis múltiple, según un estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal en mayo. En el mismo, se testó a 30 pacientes con esclerosis múltiple que presentaban contracciones dolorosas en sus músculos. Estos pacientes no respondieron a otros tratamientos, pero después de probar el tratamiento con marihuana medicinal durante unos días presentaban menos dolor. El THC del cannabis trabaja junto a los receptores de los nervios y los músculos para aliviar el dolor.

La marihuana ayuda a los veteranos que sufren el trastorno de estrés postraumático

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. firmó recientemente una propuesta para estudiar el potencial de la marihuana como parte del tratamiento de los veteranos con trastorno de estrés postraumático (TEPT). La marihuana está aprobada para tratar el TEPT en algunos estados americanos en la actualidad. En Nuevo México, el TEPT es la principal razón por la que las personas obtienen una licencia de marihuana medicinal, pero esta es la primera vez que el Gobierno de los Estados Unidos ha aprobado una propuesta que incorpora además la marihuana fumada o vaporizada. Los cannabinoides naturales, similares al THC, ayudan a regular el sistema que causa el miedo y la ansiedad en la mente del paciente.

La marihuana medicinal reduce las náuseas de la quimioterapia estimulando el apetito

Uno de los usos médicos más conocidos de la marihuana es el prescrito a las personas que reciben quimioterapia. Los pacientes con cáncer tratados con quimioterapia sufren de dolorosas náuseas, vómitos y pérdida del apetito. Esto puede causar complicaciones de salud adicionales. La marihuana puede ayudar a reducir estos efectos secundarios, aliviando el dolor, disminuyendo las náuseas y estimulando el apetito. También hay varios fármacos cannabinoides aprobados por la FDA que usan THC, uno de los principios activos de la marihuana, para los mismos fines.

El cannabis terapéutico calma los temblores de la enfermedad de Parkinson.

Investigaciones recientes de Israel muestran que el uso de marihuana reduce significativamente el dolor y los temblores de la enfermedad y mejora el sueño de los pacientes que la sufren. Especialmente impresionante fue la mejora de las habilidades motrices comprobada en algunos casos.

¿Cómo interactúan el THC Y EL CBD presentes en el tratamiento con mi organismo?

Ahora sabemos que el cannabis medicinal puede aliviar los síntomas de dolencias crónicas, mitigar los efectos de tratamientos agresivos o hacer que los pacientes que sufren de Esclerosis múltiple vean paliados su sufrimiento. Pero, ¿cómo funcionan en beneficio de nuestro organismo? ¿Qué parte del cannabis es la que tiene efectos positivos sobre nuestra salud?

La clave se encuentra en los cannabinoides, las moléculas presentes en la planta de marihuana de forma natural. Estos componentes interactúan con los receptores del sistema cannabinoide natural del cuerpo, poniendo en marcha el sistema diseñado por el organismo encargado de reducir el dolor y la inflamación.

Aunque hay múltiples tipos de cannabinoides en una planta de marihuana, tan solo dos de ellos son susceptibles de ser estudiados y que merecen la atención de la comunidad científica. Cada uno actúa de manera independiente y cooperativa con el otro al mismo tiempo. A continuación se explica de qué manera exactamente trabajan los cannabinoides en el organismo.

El CBD (Cannabidiol)

Se trata de uno de los cannabinoides que actúan como reguladores o moduladores del dolor interactuando con los receptores CB2 del organismo. De esa forma activan los sistemas naturales del cuerpo que producen las reacciones químicas que reducen el dolor y la inflamación localizada. Las secreciones glandulares de la planta o tricomas, encierran los principios activos de la marihuana, y aquellos que aún no han madurado suelen ser los más abundantes en CBD.

El CBD se posiciona entonces como el cannabinoide fundamental en la lucha contra el dolor. Es por ello que los pacientes con afecciones severas prefieren consumir cannabis medicinal con mayores proporciones de CBD.

THC (Tetrahydrocannabinol)

Este componente de la marihuana no trabaja con los receptores del dolor del organismo pero apoya la reducción del mismo de una manera diferente pero muy efectiva al “distraer” al paciente de su dolencia actuando como un anestésico, aumentando además de forma eficiente la tolerancia al dolor pero sin aliviarlo como lo hace el CBD.

Las respuestas contra el dolor y su atenuación vienen dadas por tanto por la actuación conjunta de ambos compuestos químicos: el CBD aporta la modulación del dolor y, por su parte, el THC distrae al paciente disminuyendo la sensación de malestar.

Así pues la naturaleza nos brinda un remedio equilibrado y a la altura de cada paciente, ya que por ejemplo, en los EE.UU. la proporción CBD/THC es regulada por los médicos que prescriben a cada paciente una combinación adecuada a su dolencia.

Solo en casos de extrema necesidad los médicos recomiendan proporciones elevadas de ambos compuestos, que generalmente son administradas en forma de humo (fumada) o, en su defecto, en su estado natural con tricomas agregados destinados para ser ingeridos junto con otros comestibles.

Aunque los productos de cannabis medicinal contienen ambos compuestos, la proporción de CBD es mucho más elevada (frente a un 0,3 de THC) y por esta razón es mucho más efectiva la lucha contra el dolor, ya que el CBD es absorbido por el organismo para acoplarse con los receptores del dolor y aliviar o mitigar el mismo.

El cannabis medicinal ha demostrado ayudar a aliviar el dolor y los síntomas de múltiples enfermedades graves y crónicas que causan mucho sufrimiento a los pacientes. Con esta guía sobre el cannabis medicinal se ha pretendido proporcionar una comprensión básica y una visión general sobre su origen y las diversas formas de consumirla, además de los beneficios que la marihuana medicinal brinda de manera natural frente a la industria farmacéutica tradicional.

Quien esté interesado en ella puede consultar con su médico, que le informará sobre si el tratamiento con marihuana es una buena alternativa.